Estamos a poco menos de la mitad del mundial de Wuxi y ya poco menos de la mitad del equipo mexicano ha pasado sin pena, pero sin gloria (poquito de pena, tal vez) por el tatami azul aquí en China. La mayoría pagando el costo de la novatez y algunos otros el costo de no haber corregido a tiempo los errores dentro de la preparación para asistir a una cita como la que se está dando en el lejano oriente.
Fue un día extraño, o al menos extraño para mí, no logro definirlo de otra forma. Siempre que un mexicano pierde, en lo particular me invade una marea de sentimientos, en muchas ocasiones la sorpresa no es uno de ellos. Llevo tanto tiempo en esto que más o menos se puede anticipar el resultado de un combate basándose en la trayectoria de ambos competidores, aún así jamás me he atrevido a apostar en contra de México, la esperanza muere con el último mexicano en pie y eso todavía se ve distante dentro del certamen.
Hoy voy a abordar la eliminación de mexicanos conforme fue sucediendo: primero Victoria que ha tenido hasta el momento la pelea más difícil que cualquier mexicano a enfrentado aquí: Althea Laurin, actual campeona mundial y actual campeona olímpica… Nada más. Victoria es actualmente el elemento en selección nacional con más experiencia de todos, peleó en el mundial de Puebla, no se necesita saber nada más. Siendo así, creo que la experiencia se notó, lejos de ver a una competidora abrumada por tener enfrente al rival más difícil que se hubiese podido tener dentro de la gráfica, vi a una Victoria muy bien parada y peleando de igual a igual y aquí es donde empiezan los sentimientos raritos: creo que la marcación no fue justa, tengo un par de fotos en donde claramente se ve que Victoria toca el casco, sin embargo el sistema no marcó y perdieron la tarjeta revisando algo que también estoy seguro que marcó.
No sé bien cómo llamarle a esto, no quiero decir que fue un robo, pero sí puedo decir que no es justo. Es imposible no pensar que haya una tendencia a rechazar las solicitudes de VR por el cambio que se avecina y también es imposible no pensar, después de ver casos como este (porque no ha sido el único) que la aprobación de esa regla es lo más parecido a un disparo en el pie, mientras el PSS no sea confiable en ese aspecto, vamos para atrás.
También es imposible dejar pasar lo obvio: cuando el sistema es Daedo y falla, se cambia el sistema; cuando el sistema es KPNP y falla, se cambian las reglas, pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión… ¡VIVA COREA! (Oppa is Gangnam style)
Oscar Navarro por su parte hizo una excelente primera ronda contra alguien que no tenía idea de dónde estaba, pero en la siguiente ronda creo que el que no sabía dónde estaba era el propio Oscar. El juego de tocar para puntuar puede ser funcional bajo ciertas circunstancias, pero en un categoría como -87kg. no es suficiente y de hecho creo que es muy peligroso. En categorías como esas, no es sólo a puntuar, sí, hay que hacerlo, pero hay que saber golpear fuerte (muy fuerte), y sobretodo aguantar los golpes que vienen y que son también muy fuertes. Fue muy evidente después de unas cuantas pegadas del tunecino que ya el mexicano no entraba con la misma confianza y eso también se trabaja, el juego del toque, si bien hay que traerlo en la caja de herramientas, no se puede sostener un combate con ello, es como traer cucharas a una pelea de bats.
Y casi al mismo tiempo que Oscar terminaba, en el área de al lado estaba Edgar Hernández peleando contra un uzbekistano que más tarde se colgaría el bronce. Hasta el momento es la única derrota de alguien de México contra un rival que logró llegar al podium. Creo que Edgar lo hizo muy bien, pero no logró aguantar el ritmo del uzbeko que andaba bastante fuera de serie. No tengo problema con este combate, el mexicano perdió contra alguien mejor que él y perdió intentando, como lo hizo una ronda antes y logró dar la vuelta del encuentro. Lo he dicho ya mucho en estos días: en el mundial siempre te va tocar con alguien así, antes o después, y hay que estar listo. Esta experiencia debería ser muy valiosa para el mexicano, pues poca gente en el mundo le va tocar con ese nivel de exigencia, se debería de poder aprovechar.
En fin, los días pasan, queda medio equipo y aunque las gráficas de hoy tampoco son las mejores, hay que mantener la fe, sólo eso, mantener la fe.

