Un formato improbable, en un lugar improbable

ByChava P.

19 octubre, 2025 , ,

Hace un año durante el Kombat Taekwondo 003 en Buenos Aires, nos encontramos al equipo venezolano entrenando en el hotel a unos días de la competencia. Se veían tan bien que llegando al cuarto tuvimos que cambiar la quiniela para apuntarlos a los tres como futuros ganadores del evento. No nos equivocamos: sabíamos del talento de Jhonny Becerra aunque llegaba a este lugar después de haber sufrido un espeluznante nocaut en el 001, Leonel que ganó su combate pateando a pesar de los chiflidos del público e Yveth, una completa desconocida que hizo ver a una competidora olímpica como cualquier cosa dentro de la jaula.

Venezuela se llevó 3 peleas de 3 posibles aquella noche… Y que peleas.

El triunfo anterior dio pie a que el taekwondo venezolano volviera a estar en los titulares de su país después de décadas de ausencia… Sí, el taekwondo, de la mano de tres peleadores cuya carrera olímpica yace enterrada en la memoria de un país donde la, alguna vez, inmensa tradición de los puños y las patadas se ha desdibujado a través del tiempo.

Y entonces, un año después, aterrizamos en Caracas. 

Desde que supe que habría un Challenge en Venezuela, me emocioné por la probabilidad de poder conocer ese país, aunque a decir verdad esa emoción fue un poco también alimentada por el morbo. Es un lugar que causa fascinación, muchas veces por las razones equivocadas, pero esa es otra historia que debe ser contada en otra ocasión.

Desde el día 1, cuando el maestro Johandy Hernández se entrevistó con el alto mando de Kombat Global para proponerse como presidente, la pregunta fue obligada: “¿tienen la capacidad económica para sacar adelante este formato en su país?” Y la respuesta ha sido la misma hasta el día de hoy: “claro que no… Pero las ganas y el compromiso existen”. Y sí: basta asomarse 10 minutos en el streaming a ver el eventazo que se mandaron.

El Kombat Taekwondo Challenge Series 016 en Caracas, Venezuela será recordado no sólo por la calidad de evento que resultó ser o porque atestiguamos 7 K.O.’s en 11 peleas, sino por la proeza de realizar un evento improbable en un lugar todavía más improbable, porque la pasión con la que vi trabajando al staff venezolano me hace creer en que teniendo a suficientes de esos alrededor del mundo se pueden lograr grandes cosas: realidad un sueño o hacer lo improbable, posible.

Este último viaje a Venezuela es un viaje que recordaré como un parteaguas en mi carrera actual, como sea que quieran llamarla: periodista, comunicador, narrador, productor o simplemente un humilde creador de contenido feliz de poder aportar para que esta especie de deporte/arte marcial/way of life siga ocupando los titulares y dando de qué hablar en cada una de sus facetas.

Estoy muy feliz por Venezuela, porque pusieron un gran ejemplo de trabajo, pero no sólo eso, la calidad de lo que vimos dentro del octágono tampoco es producto de la casualidad, hubo un proceso de selección para poder armar una cartelera digna del espectáculo que pudo observarse.

Ojalá pueda volver a ese país algún día, de preferencia a otro Challenge, cuenten con mi apoyo siempre, pero lo que más me gustaría es poder ver a varios de quienes pelearon ahí llevando las siglas “VEN” en su espalda y entrando a una jaula internacional, se lo merecen y nosotros merecemos verlo.

Gracias, maestro Johandy por el voto de confianza, gracias maestro Rick Shin por permitirme mostrarle este evento al mundo, pero sobretodo gracias Venezuela por demostrar que lo imposible, es tan sólo improbable.

Chava P.

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