La European Taekwondo Union (ETU) publicó el 30 de agosto de 2026 un mensaje institucional de condolencias y apoyo a Nepal y a la Nepal Taekwondo Association, en medio de una de las peores catástrofes naturales que ha golpeado al Himalaya en años.
El comunicado, firmado por el presidente de la ETU, Sakis Pragalos, se dirige a “los miembros de la familia mundial del taekwondo” y expresa “el más profundo pesar y las más sinceras condolencias al pueblo de Nepal y a la Nepal Taekwondo Association” por las inundaciones y deslizamientos que han devastado el país.
“Nuestros pensamientos y oraciones están con las víctimas, sus familias y todos aquellos que han perdido seres queridos, hogares y medios de vida en esta tragedia. Toda la comunidad europea de taekwondo se mantiene en solidaridad inquebrantable con Nepal en este momento inmensamente difícil”, señala el texto.
Pragalos recuerda que el taekwondo se sostiene sobre valores de compasión, respeto y apoyo mutuo, y sostiene que en una crisis de esta magnitud “es nuestro deber colectivo vivir esos valores y apoyar a nuestros hermanos y hermanas que lo necesitan”. Por ello insta a uniones continentales, federaciones nacionales, atletas, entrenadores y practicantes de todo el mundo a tender la mano, ya sea a través de fondos de emergencia, organizaciones oficiales de ayuda o iniciativas comunitarias.
El mensaje cierra con un llamado directo a la asociación nepalí y al pueblo del país:
“Manténganse fuertes. No están solos: la familia mundial del taekwondo está hombro con hombro con ustedes”
Las inundaciones relámpago y aludes de lodo se desataron el 26 de agosto de 2026, tras el colapso de hielo y roca cerca de la frontera entre Nepal y el Tíbet. El torrente descendió por el río Bhotekoshi y valles de las provincias centrales y del norte, arrasando poblados, carreteras, puentes y proyectos hidroeléctricos.
Al 31 de agosto, las cifras oficiales nepalíes hablaban de más de 900 fallecidos y más de 4.000 desaparecidos, entre ellos cientos de trabajadores de centrales hidroeléctricas (muchos temidos atrapados en túneles) y cerca de 590 extranjeros de decenas de países. La Cruz Roja estimaba más de 90.000 personas afectadas. Las operaciones de rescate se complican por lluvias intermitentes, lodo profundo, caminos cortados y la dificultad para identificar cuerpos.
El mensaje de la ETU no es un gesto aislado. El propio Pragalos formó parte en enero de 2016 de la delegación de alto nivel de World Taekwondo que viajó a Nepal tras el terremoto de 2015, junto al entonces presidente Chungwon Choue y líderes de otras uniones continentales. Aquella visita dio origen a proyectos humanitarios y al programa Taekwondo Cares en el país.
El taekwondo llegó a Nepal en 1983, impulsado entre otros por Deep Raj Gurung, y se consolidó como disciplina olímpica y de formación. En febrero de 2026 el país todavía organizaba el 4.º Mt. Everest International Taekwondo Championships (WT G-1) en Katmandú, con más de mil participantes de 23 naciones.
La nota de la ETU llega cuando las federaciones y clubes nepalíes enfrentan, además del duelo nacional, la incertidumbre sobre instalaciones, atletas y la continuidad de la actividad deportiva en las zonas afectadas.
Pragalos no anuncia un fondo propio de la ETU ni un mecanismo concreto de recaudación; el llamado es a que cada organización y practicante canalice ayuda por vías oficiales o comunitarias. Para la familia del taekwondo, el mensaje funciona como señal institucional: la disciplina no se limita al tatami cuando una de sus naciones miembro atraviesa una emergencia de esta escala.

