La liga profesional de Kombat Taekwondo ha anunciado actualizaciones significativas en su reglamento para el año 2026. Estos cambios, diseñados para potenciar la acción en la jaula mientras priorizan la seguridad de los peleadores, incluyen modificaciones en la estructura de los combates, las reglas de pelea en el suelo y los requisitos de uniforme. Según el documento oficial de reglas publicado por la organización, estas reformas buscan alinear el deporte con estándares más profesionales y atractivos para audiencias globales.
Los ajustes principales responden a retroalimentación de competidores, entrenadores y comisiones de eventos, evolucionando desde versiones anteriores de 2023. Entre los más destacados se encuentra la reestructuración de los rounds: ahora cada combate consta de tres asaltos de tres minutos cada uno, separados por un minuto de descanso. Esta configuración permite un flujo más continuo y estratégico, deteniendo el tiempo solo en casos de lesiones o penalizaciones, lo que podría resultar en peleas más intensas y menos interrupciones innecesarias. Además este cambio le da a los coaches un protagonismo como nunca antes dentro de este formato.
Otro cambio clave es la limitación en la pelea en el piso, conocida como “ground pounding”. Cuando un competidor es derribado y cualquier parte de su cuerpo (excepto las plantas de los pies) toca el suelo, el árbitro inicia una cuenta regresiva verbal de cinco a uno para que se levante. Durante estos cinco segundos, se permiten golpes con puños al rostro y al cuerpo (por encima del cinturón), pero sin agarres, presiones o montadas. No se autorizan patadas en el suelo, excepto para el derribado en posición inferior que pueda bloquear o contraatacar. Si el conteo termina sin que el peleador se ponga de pie, se emite una orden de “break” y posibles penalizaciones, lo que añade un elemento de urgencia y reduce el riesgo de lesiones prolongadas en el suelo.
En cuanto al atuendo, los contendientes deben ingresar al ring con un uniforme completo de Taekwondo aprobado, en color negro o blanco, con estilos V-Neck o abiertos compatibles con federaciones como World Taekwondo (WT), International Taekwondo Federation (ITF) o el propio diseño de Kombat. Todos llevan cinturón negro, y se prohíben zapatos o accesorios no autorizados. El equipo protector, como guantes de 4 onzas, protectores de pies y bucales, es suministrado por los organizadores, aunque los protectores inguinales y de pecho (para mujeres) son responsabilidad de los atletas. Esta uniformidad no solo resalta la herencia tradicional del Taekwondo, sino que también asegura equidad y profesionalismo en las presentaciones.
Estos cambios se aplican en un formato de eliminación simple, dentro de un cage de 6×6 metros (o mayor para eventos de Grand Prix), y requieren que los participantes sean cinturones negros mayores de 18 años con evaluaciones médicas vigentes. La puntuación prioriza derribos, técnicas efectivas y agresividad, con victorias posibles por KO, TKO (incluyendo tres derribos por round) o decisión de jueces.
Expertos en artes marciales mixtas ven estos ajustes como un paso hacia la madurez del Kombat Taekwondo, equilibrando la espectacularidad con la prevención de riesgos.
“Es un deporte que une lo mejor del striking tradicional con toques de MMA, y estas reglas lo hacen más accesible y emocionante”, comentó un analista del sector.
La implementación de este nuevo reglamento se estrenará por primera vez en el Kombat Challenge Series 020 que tendrá su sede en Querétaro, México el próximo 25 de abril.

