(Viernes, 22 de agosto de 2025) Montevideo reunió a más de 250 practicantes de 11 países para el histórico 187º Curso Internacional de Instructores de la Federación Internacional de Taekwon-Do, junto con cuatro programas paralelos que fortalecieron la técnica, la pedagogía y la inclusión.
Durante tres días, delegaciones de Uruguay, Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, Israel, Paraguay y Perú participaron en capacitaciones intensivas, actualizaciones y camaradería. La capital uruguaya reafirmó su estatus como epicentro de la disciplina, mientras que Punta del Este y Colonia se consolidan como sedes estratégicas para futuros eventos internacionales.
El evento fue coordinado por el sabumnim (SBN) Gabriel Hermes Colina Zambra, presidente de la Asociación Nacional de Taekwon-Do de Uruguay, junto con Víctor Hugo Benítez y otras figuras charrúas. En un diálogo exclusivo con Inside The Games, Colina, con su calidez y sencillez características, enfatizó la importancia de este logro para el país.
“Organizar el 187º Curso Internacional de Instructores en nuestra ciudad, con programas especializados y una asistencia que superó nuestras expectativas, representa un reconocimiento a Uruguay como referencia líder en el ITF Taekwon-Do en la región”, dijo, visiblemente emocionado.
Con evidente orgullo, agregó que cuatro de los últimos cinco IIC realizados en el país “han sido de nivel cinco estrellas y se llevaron a cabo en el Radisson Victoria Plaza. Estos éxitos nos motivan a seguir promoviendo el desarrollo de esta disciplina en todos los aspectos. Punta del Este y Colonia también nos permiten mostrar al mundo otras facetas de Uruguay, con infraestructura y logística a la altura de grandes eventos”.

El curso se inauguró con palabras del Maestro Leonardo Oros Duek, tesorero de la ITF, uruguayo de origen y residente en Israel. El ex presidente de la Federación de Taekwon-Do de Toda Europa transmitió saludos del Presidente de la ITF, Gran Maestro Paul Weiler, y destacó el significado simbólico del número 187, recordando que fue el último IIC dirigido por el Fundador, General Choi Hong Hi, en Colorado, Estados Unidos.
“En un momento en que algunos desean convertir el Taekwon-Do en cualquier cosa menos Taekwon-Do, estos dos grandes maestros continúan defendiendo el legado que nos fue confiado con integridad y pasión”, dijo al cierre, refiriéndose a los Grandes Maestros Héctor Marano y Ung Kim Lan, defensores de larga data de los principios de la disciplina y referencias inequívocas a nivel regional y global.
Esa defensa del espíritu del Fundador fue evidente en todas las sesiones técnicas. Marano y Lan ofrecieron una exploración detallada de los fundamentos, la biomecánica, las posturas y la metodología de enseñanza, enfoques que trascendieron la competencia y reafirmaron el Taekwon-Do como un arte marcial integral arraigado en la técnica, la disciplina y los valores centrales como el respeto, la cortesía, la perseverancia, el autocontrol y el espíritu indomable, que se extienden mucho más allá del tatami.
El curso incluyó patrones desde Chon-Ji hasta Choong-Moo en el primer día, seguido de trabajo avanzado durante el fin de semana, con sesiones en Hosin Sool, combate y protocolo, todo ejecutado con precisión y excelencia.

La inclusión también tuvo un lugar destacado en Montevideo a principios de agosto, con tres programas que se desarrollaron en paralelo. El programa Harmony, liderado por el Maestro Gastón Casero, se centró en adaptaciones para adultos mayores, enfatizando los beneficios físicos y emocionales de la práctica.
El módulo de Taekwon-Do Adaptado, gestionado por la instructora SBN Anabel Vicario, introdujo estrategias pedagógicas para estudiantes con necesidades variadas, fortaleciendo los lazos con profesionales de la salud y promoviendo una instrucción accesible y segura.
Mientras tanto, el programa Taekwon-Do Kids, encabezado por el Maestro Fabián Izquierdo junto con las instructoras Andrea Manna y Marisol Vicario, combinó neurociencia, desarrollo emocional y aprendizaje lúdico para nutrir a la próxima generación.
En una conversación exclusiva con Inside the Games, SBN Colina subrayó el impacto de estas iniciativas. “La respuesta de los instructores y participantes a los programas de inclusión, Harmony, Adaptado y Kids, superó nuestras expectativas. Hubo un fuerte interés y entusiasmo por aprender nuevos métodos que fomenten la participación de todos, independientemente de la capacidad o la edad”, afirmó.
Desde 2017, Uruguay ha extendido estos programas a instituciones públicas. “Gracias al apoyo de nuestro compatriota, el Maestro Leo Oros Duek, hemos podido impartir talleres de Harmony, Adaptado y Kids en escuelas, liceos e incluso en el Instituto de Educación Física de la Universidad de la República. Esa integración social es un punto de orgullo y demuestra que el Taekwon-Do puede ser una herramienta genuina para la inclusión”, explicó.

La discusión pasó de reflexionar sobre el evento a mirar hacia el futuro. SBN Colina comunicó una visión clara de crecimiento: “Queremos consolidar y expandir los logros”, dijo. “Estamos planeando más eventos de escala global, programas de capacitación continua para instructores e iniciativas que promuevan la inclusión y el desarrollo de talentos jóvenes”.
Elaboró sobre lo que le espera al país: “Nuestro objetivo es forjar alianzas con instituciones educativas y de salud, y trabajar para que ciudades como Montevideo, Punta del Este y Colonia se consoliden como centros pivotales para eventos de alto nivel. Sabemos que tenemos el potencial, y nuestra calidad organizativa ya es reconocida en toda la región”.
“Hemos desarrollado nuestro propio know-how, así como capacidades tecnológicas y logísticas”, detalló SBN Colina. “Contamos con excelente infraestructura y capacidad de servicio que pronto nos permitirán ofrecer a competidores, entrenadores, árbitros, personal y espectadores de la región eventos que elevarán significativamente los estándares de calidad”.
El funcionario uruguayo enfatizó el objetivo de accesibilidad: “Nuestro propósito es asegurar que los costos permanezcan asequibles para que los clubes de toda Sudamérica puedan participar en masa en experiencias de primer nivel. Esa democratización del acceso es parte de nuestra esencia”.

Aunque el 187º IIC ya está en el retrovisor, su influencia perdura. La experiencia en Montevideo no solo brindó aprendizaje técnico y una fuerte declaración de unidad regional, sino que también sentó las bases para concebir lo que depara el futuro para el ITF Taekwon-Do en Uruguay y Sudamérica.
No es solo Montevideo quien lidera esta trayectoria ascendente. Punta del Este y Colonia están emergiendo como escenarios estratégicos para una nación que combina organización, hospitalidad y pasión, proyectándose con confianza hacia el futuro. Uruguay, pequeño en tamaño pero grande en compromiso, se está estableciendo como una figura cada vez más influyente en el escenario global de la disciplina.

