En un cierre histórico para la delegación mexicana, la taekwondoin Brenda Sánchez Ramírez se colgó la medalla de bronce en la categoría de -49 kg, al vencer por 2-0 a la representante turca Beyza Akis en el repechaje de taekwondo durante los Juegos Sordolímpicos Tokio 2025. Este logro no solo representa la cuarta presea para México en la competencia, sino que eleva el récord nacional establecido en la edición anterior de Caxias do Sul 2022, donde se obtuvieron tres metales.
La victoria de Sánchez, de 20 años y originaria de Ciudad Juárez, Chihuahua, llegó en un combate cargado de intensidad y precisión, donde la mexicana demostró su superioridad técnica y mental ante una rival experimentada. “Este bronce es para mi familia y para todos los que creyeron en mí desde el principio”, expresó Sánchez a través de un intérprete de lengua de señas mexicana (LSM), visiblemente emocionada tras subir al podio. Su desempeño en el tatami no solo aseguró el metal, sino que contribuyó a un medallero tricolor que incluye dos platas –de Isabel Huitrón en judo y Freya en otra disciplina– y un oro previo, superando así las expectativas de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE).
Brenda Sánchez no es una desconocida en el escenario internacional. Adoptada a los 10 años por Rosy del Bosque, quien la sacó de una casa hogar en Juárez, la atleta nació con una sordera casi total, condición que ha transformado en su mayor fortaleza. A los cinco años ya residía en el Centro Victoria, donde un entrenador local descubrió su talento para el taekwondo.

“El deporte me dio disciplina y una forma de comunicarme sin palabras; en el tatami, todo es concentración y movimiento”
Compartió en una entrevista previa a los Juegos. Su trayectoria incluye un séptimo lugar en la prueba de formas en los Sordolímpicos de 2022, a los 15 años, y un hito en 2023: convertirse en la primera mexicana en ganar doble oro en los Juegos Sudamericanos de Deportes para Sordos. Recientemente, participó como escolta en la ceremonia de abanderamiento de la delegación mexicana rumbo a Tokio, un gesto que simboliza su rol como inspiración para jóvenes atletas con discapacidad auditiva.
Los Juegos Sordolímpicos, organizados por el Comité Internacional de Deportes para Sordos (ICSD), reúnen cada dos años a más de 2,000 atletas de 80 países en 21 disciplinas, destacando el empoderamiento de personas sordas en el deporte de élite. En esta edición, celebrada en múltiples sedes de la capital japonesa, México compitió con una delegación de 55 atletas, enfocada en romper barreras y visibilizar el talento nacional. El bronce de Sánchez cierra una participación que deja un legado de resiliencia, especialmente en taekwondo, disciplina que exige no solo fuerza física, sino una conexión intuitiva con el entorno –un desafío que la mexicana ha dominado con maestría.

Autoridades deportivas mexicanas ya celebran el récord. “Brenda es un ejemplo vivo de que las limitaciones son solo percepciones; su medalla abre puertas para más inclusión en el deporte”, declaró Edward Sánchez del Río, exdirector del Instituto del Deporte de Querétaro, al recordar reconocimientos previos a atletas sordolímpicos. Con este triunfo, Sánchez no solo suma a su palmarés personal, sino que motiva a una nueva generación: en un país donde la sordera afecta a más de 1.5 millones de personas, historias como la suya demuestran que el podio está al alcance de quien persiste.
México regresa a casa con la frente en alto, listo para los próximos retos. Para Brenda Sánchez, el bronce de Tokio es solo el comienzo de una carrera que promete más glorias silenciosas, pero resonantes.

