Cerca de 500 Maestros de Taekwondo se Reúnen en Corea del Sur para el Summit Global de la GTTF: Un Homenaje a las Raíces Tradicionales

En la cuna del taekwondo, el imponente Taekwondowon de Muju ha sido testigo de un evento que trasciende las competencias deportivas: el Annual Global Traditional Taekwondo Federation (GTTF) Summit. Del 17 al 23 de noviembre, cerca de 500 especialistas de más de 100 países se congregaron en esta meca del arte marcial para unirse en entrenamientos intensivos, certificaciones y foros que buscan revivir el espíritu original del taekwondo tradicional. El evento, que concluyó este domingo, no solo fortaleció lazos internacionales, sino que reafirmó el compromiso de la GTTF con valores olvidados en la era olímpica del deporte.

Organizado por la Global Traditional Taekwondo Federation bajo la dirección del Gran Maestro Jun Lee (9º Dan y presidente de la entidad), el summit atrajo a practicantes de todos los niveles, desde cinturones negros hasta maestros legendarios. Corea del Sur, reconocida como el “corazón del taekwondo”, sirvió de escenario perfecto para sesiones prácticas que enfatizaron los cuatro pilares fundamentales de la GTTF: poomsae (formas), gyeoroogi (combate), hosinsool (defensa personal) y kyukpa (rompimiento).

“No se trata solo de patadas y medallas; es una forma de vida que cultiva el cuerpo, la mente y el carácter”

Declaró Lee en su discurso de apertura, recordando que la federación, fundada en 2023, opera en más de 160 jurisdicciones y aspira a expandirse a los 193 países miembros de la ONU para finales de 2025.

Entre las actividades destacadas, los participantes completaron cursos de certificación, exámenes de promoción y talleres impartidos por figuras icónicas como el Gran Maestro Le Kyu Hyun (ex presidente de Kukkiwon) y el Gran Maestro Kim Eun Seop, fundador de la World Taekwondo Defense Federation. Un momento culminante fue la firma de un memorando de entendimiento entre la GTTF y la Taekwondo Preservation Federation (TPF), que promete colaboraciones futuras para preservar técnicas ancestrales. Además, el evento incluyó tours culturales por Muju, permitiendo a los asistentes explorar el Taekwondowon, el mayor centro de entrenamiento del mundo, enclavado en un valle de ensueño.

Representantes de naciones lejanas compartieron sus impresiones. El Gran Maestro Theo Liu, de San Maarten, quien asistió para representar a su país, destacó: “Este summit no es para élites olímpicas, sino para la mayoría de los practicantes. Preservamos la disciplina, el respeto y las raíces que los ancestros nos legaron, más allá de estilos o sistemas”. Por su parte, Robert Butler, presidente de la rama bahameña de la GTTF, participó virtualmente en la asamblea general y elogió los talleres como una “inspiración para construir comunidades taekwondo que abracen tradición y excelencia atlética”.

La GTTF, una organización sin fines de lucro, enfatiza la “actitud mental” por encima del sistema de puntuación en competiciones, integrando virtudes como la etiqueta taekwondo y la autodefensa callejera. En un mundo donde el taekwondo olímpico prioriza la velocidad y el espectáculo, esta cumbre sirvió como recordatorio de que el arte marcial es, ante todo, una herramienta para formar “seres humanos indispensables en la sociedad”, como lo describe su código moral de los Diez Compromisos del Estudiante.

Con el summit cerrado, los ojos ahora están puestos en iniciativas futuras, como el “Kick-A-Thon” global sincronizado planeado para 2026 y el próximo encuentro en Corea en octubre. Mientras los participantes regresan a sus países con certificados renovados y un renovado vigor, queda claro que el taekwondo tradicional no solo sobrevive: florece, uniendo naciones en la búsqueda de armonía entre fuerza y espíritu.

Chava P.

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